Efectivamente. No las hay.
Elaborada como siempre, con la receta que marca la traducción... (pero con cebolla muy picadita, muy picadita)

Konstantínos Kaváfis.
ÍTACA.
Cuando emprendas tu viaje hacia Ítaca
debes rogar que el viaje sea largo,
lleno de peripecias, lleno de experiencias.
No has de temer ni a los lestrigones(1) ni a los cíclopes,
ni la cólera del airado Posidón.
Nunca tales monstruos hallarás en tu ruta
si tu pensamiento es elevado, si una exquisita
emoción penetra en tu alma y en tu cuerpo.
Los lestrigones y los cíclopes
y el feroz Posidón no podrán encontrarte
si tú no los llevas ya dentro, en tu alma,
si tu alma no los conjura ante ti.
Debes rogar que el viaje sea largo,
que sean muchos los días de verano;
que te vean arribar con gozo, alegremente,
a puertos que tú antes ignorabas.
Que puedas detenerte en los mercados de Fenicia,
y comprar unas bellas mercancías:
madreperlas, coral, ébano, y ámbar,
y perfumes placenteros de mil clases.
Acude a muchas ciudades del Egipto
para aprender, y aprender de quienes saben.
Conserva siempre en tu alma la idea de Ítaca:
llegar allí, he aquí tu destino.
Mas no hagas con prisas tu camino;
mejor será que dure muchos años,
y que llegues, ya viejo, a la pequeña isla,
rico de cuanto habrás ganado en el camino.
No has de esperar que Ítaca te enriquezca:
Ítaca te ha concedido ya un hermoso viaje.
Sin ellas, jamás habrías partido;
mas no tiene otra cosa que ofrecerte.
Y si la encuentras pobre, Ítaca no te ha engañado.
Y siendo ya tan viejo, con tanta experiencia,
sin duda sabrás ya qué significan las Ítacas.
(1) Lestrigones, tribu mitológica de gigantes antropófagos, para todo aquél, que, como yo, no lo supiera, o supiese.
El señorito Javier Arenas (no confundir con don Eloy Arenas, cómico de profesión, pese a todo), el aspirante pancartero a
En un acto público ante un millar de simpatizantes y afiliados, Arenas acusó de "hacer demagogia" a aquellos que, a su juicio, "pretenden enfrentarnos con la sociedad en base a una posición que -sostuvo- hemos mantenido desde el principio y debe quedar bien clara".
Evidentemente para este aguerrido leader, el estudio sobre adopción y familias homoparentales realizado por el Colegio Oficial de Psicólogos de Madrid,
Son mucho más mejor y más científicas las opiniones de don Aqulino Polaino. Ínclito electroterapeuta, que en lugar de curar la dipsomanía del padre del maricón (o de su terapeuta mismamente), intenta curar al hijo (como si estuviera enfermo). Lo cierto es que a don Aquilino se le ha debido olvidar leerse la nueva literatura científica que ha salido al mercado después de la publicación de
Pero no quiero dejar que mis propios prejuicios me cieguen. Sin duda, los muchos expertos a los que han consultado los leaderes pancarteros tienen mucho, pero mucho más prestigio que
A sí pues, no me crean a mí (que estudié en
Escuchen las declaraciones que a tal respective ofreció a las cuatro ondas mediáticas, cierta universitaria, dudante, experta en neurociencias y anatomía cerebral, versión otorrinolaringólogo, científica y esposa do las haya, mujer mujer, abnegada, voluntaria, materfamilias, pancartera (pues estaba en cierta manifestación del Orgullo Cristiano patrocinada por
Después de todo lo que dice, a uno le quedan ganas de seguir escuchando, y escuchando, y escuchando… Pero…
Es muy triste recordar que cada historia tenga su final. Que decían los presuntos implicados.
Et Voilá!
Las declaraciones de doña Margarita, científica de pro… y de algún otro tipo de afijo más:
Con las opiniones de expertos como estos dos, evidentemente yo también dudo sobre la esfericidad de
Porque, no se puede dudar, lo contradice, con lo cual “pretenden enfrentarnos con la sociedad en base a una posición que –sostuvo el señorito- hemos mantenido desde el principio y debe quedar bien clara": es, sin duda alguna, el Sol, el que gira alrededor de
Y cuidadito, no sea que acabes como un ninot, no indultat, en mitad de una falla…

El pasado día 14 de febrero, “san Calentín” (en el corte de Ingrés) mi amiga Blond cumplió añitos.
Pocos, la verdad… (o no, todo depende, ya se sabe).
Y para celebrarlo tuvo a bien invitarme el sábado 16 al teatro. Ya lo tenía perfectamente previsto, porque hacía algo así como mil quinientos años que no íbamos a ver una función, y ya apetecía.
Así pues, con la tortilla, la morcilla y el cabás, nos fuimos a ver el último, hasta la fecha, espectáculo de los Tricicle: Garrik, dicen que se llama.
Parece ser que don David Garrik fue un actor cómico inglés de allá por el siglo XVIII (ya murió, el pobre).
Por lo visto era tan, pero tan gracioso el hombre, que hasta los médicos contemporáneos en lugar de sangrar a sus pacientes, recomendaban ir a verle a todos aquellos afectos de algo que llamaban spleen y que ahora podría confundirse con melancolía o bien, directamente, con depresión.
Según dicen, era bueno. Muy bueno. En lo suyo. En eso de hacer risas.
Bien, con este pretexto los Tricicle se montan un espectáculo risaterapéutico. De hecho la cosa va de médicos con batas blancas y estudios histológicos y fisiológicos más o menos completos y complejos, donde las neuronas, sensitivas y motoras, ocupan un lugar preeminente.
Durante la función tratan de diseccionar los diferentes tipos de risas. Y aunque no hacen nada de sangre, realmente lo consiguen.
Sinceramente, yo intenté hacer el esfuerzo de no reírme. Incluso me hice el propósito de estar completamente serio el mayor tiempo posible.
Fracasé. Estrepitosa y afortunadamente.
Sin embargo, y aunque la obra es absolutamente divertida, me dio la impresión de que andan un poquito flojos de gas.
Si intento recordar anteriores montajes, me la da impresión de que entonces me reía más. Pero la memoria es tan falible que casi mejor la dejamos por imposible.
En resumen, uno va, se sienta y el tiempo se ralentiza. Parece una experiencia cuántica. Cuando la cosa iba disminuyendo en intensidad y pensaba que hacían un intermedio, o una pausa, o esas cosas que hacen para descansar, resulta que habían pasado 90 minutos y que ya se había acabado. Hora y media que pasó sin que me diera cuenta.
Y además de reírse uno, te regalan unos apuntes culturales muy buenos.
Por cierto, que no puedo resistirme a hacer mención de uno que dicen que dijo don Erasmo, que vivió en Rótterdam, o en sus alrededores (también murió, pero este hace mucho más, el pobre):
“Reírse de todo es propio de tontos, pero no reírse nada lo es de estúpidos”.

El otro día pasando la tarde en un centro comercial me acerqué por una librería. Acto que suelo llevar como ritual aunque no no compre nada.
Sin embargo, esa tarde vi este libro de Mercè Galán, una vieja amiga de los tiempos de Nicodigital, y no pude resistir la tentación de comprarlo, no sólo con la intención de aprender a manejar Blender, del que tengo muchas carencias al ritmo que avanza, sino también por colaborar con esa amiga.
Me sorprendió nada más abrirlo. No suelo leer los agradecimientos pues se suelen referir siempre a lo mismo. El peloteo habitual entre la familia y los editores o equipo de edición. Sin embargo, esta vez, al pasar la página, así de reojillo me asaltó algo familiar que atrajo mi atención. Tardé unos segundos en reaccionar, pues leí claramente mi nombre y nick. Tuve que releerlo todo una vez más para cercionarme de que, efectivamente, estoy en los agradecimientos (aún no entiendo muy bien porqué).
No creo que Mercè lea este blog, ni mucho menos, pero si lo hace sólo puedo decirle que el que está agradecido soy yo. Estoy agradecido porque nos hayas regalado este libro, y que siendo un libro de iniciación profundice en tantas herramientas como lo haces. Te agradezco que te hayas acordado de toda aquella panda de lunáticos que parábamos por Nicodigital. Panda a la que recuerdo aún con un retorcijón de tripas, como a la pandilla de mi juventud: con una me abrí al descubrimiento del mundo y con otra al del 3D.
Recibe un afectuoso abrazo desde aquí y recuerda lo que Nico decía: "Algún día todo será digital"... como el parchís (añado yo ;-)
Según parece, entre los días 21 y 23 de diciembre, aproximadamente, y debido a la la posición del Sol justito en el Trópico de Capricornio, es decir allá allí por el Sur, hay un momento en que el sol está en su punto más bajo en los cielos, mientras que la noche es la más larga del año. A partir de entonces, los días comienzan a prolongarse.¡¡¡Feliz Yule para todos!!!
¡Que la luz que nace en el solsticio invernal nos bendiga y barra todas las sombras que nos acechan en la oscuridad!

El autor es un catedrático de filosofía, vienés, talmente como el Danubio azul, que tiene por gracia Hubert Schleichert.
Me lo leí. Por supuesto. Pero, la época de indolencia, o, simple y llanamente, la indolencia, era mucha, y, pues eso, que no me enteré de nada. Incluso me aburrí durante su lectura. Acabé el libro con un mal regusto. Con muchos remordimientos.
Este año, me he dado otra oportunidad, y la cosa, realmente ha cambiado.
Incluso voy a confesar que me ha abierto los ojos un poquito y he visto la luz, y que tal vez dentro de poco vuelva a releerlo.
Así, de primeras y sin hacer un análisis. Ni muy ni poco exhaustivo. Parece estar dividido en partes dos.
Durante la primera, te va explicando o enseñando, las trampas lógico-argumentales que todo buen fanático y/o manipulador puede y debe utilizar, como por ejemplo: el principio de generalización y el argumento de excepción, los principios de justicia o igualdad, el de la slippery-slope (por mal nombre también conocida como “pendiente resbaladiza”), la argumentación a majore, o a minore, el argumento ad temperantiam, o el argumento ad hominem.
Hay muchísimas más trampas argumentales, que yo, pobre mortal ignoraba, y sinceramente, aún ignoro, porque conocerlas implica un ejercicio volitivo que realmente no sé si estoy dispuesto a llevar a cabo.
Todo buen manipulador debe de conocerlas, sin embargo, y casi todos los ovejiles seguidores de los mismos las utilizan como loritos reales que quieren una galleta, sin saber qué es lo que están haciendo.
Esperemos que estos manipuladores no las conozcan exhaustivamente, aunque es una esperanza vana. Me temo. Algunos de ellos tienen mucha experiencia acumulada, yo diría que incluso a lo largo de dos mil años, o más.
El vienés, talmente como el café, expone ejemplos históricos con los que trata de aclarar su discurso, que, como buen filósofo, a veces se aparta un poquitico del discurso del común de los mortales. Pero el “muchacho” explica bien, y al final, uno acaba por entenderlo.
En la segunda parte, explica, enseña, cómo ha de enfrentarse uno ante un energúmeno de esos que los librepensadores califican normalmente como fundamentalistas, corriendo el riesgo de que también se lo apliquen a ellos, por supuesto incorrectamente y haciendo un ejercicio de espuria libertad.
Decía, cómo enfrentarse ante un energúmeno de ésos: no cayendo en sus trampas argumentales; no separarse ni un ápice del discurso contrario y utilizar los trozos del mismo que nos sean útiles para devolvérselos convenientemente bañados en la subversión más total que existe: el humor.
Total, no le vas a convecer… De momento.
Pues, sí, al final hasta te ríes un poquito, tampoco mucho, sin pasarse ni nada.
Como resumen, debo decir que he sacado varias cosas en claro, pero tal vez lo más importante, y por lo que la lectura de este libro me ha resultado interesante y además, incluso, recomendable, es el no discutir, no perder el tiempo argumentando con alguien que está negando sistemáticamente la validez de tus principios argumentativos.
El autor lo explica mejor, claro, y más culto, porque incluso lo dice en latín: “Contra principia negantem, non est disputandum”.
Sin embargo, creo que se le entiende perfectamente.
Y tiene toda la razón. (No seré yo quien se la quite).
La única salida es no apartarse ni un poquito de la objetividad, usar de su “argumentación”, y procurar pasar un buen rato.
Porque en realidad, “lo que se cree sin argumentos tampoco puede refutarse concluyentemente con argumentos”.
Un buen tipo, este vienés, talmente como el tercer hombre. O argo.
Decían así: “Retirar los símbolos franquistas es como destruir los puentes romanos”.
Esto lo dijo
Y después de comparar una estatua del difunto caudillo con el puente de Alcántara, o con el Acueducto de Segovia (¿por qué no?) se quedó tan ancha, y tal vez se comiera una pera, o una manzana, o las dos. Y no señor, no se le cayó la cara de vergüenza ni nada.
Porque claro, después de tanta apacible tranquilidad, después de tantos años es lógico. Deben de nacer careciendo de vergüenza. O tal vez sea que el ser legionaria de Cristo lo lleva implícito. La legión es lo que tiene.
Horas más tarde uno de los representantes legítimos de los seis millones de votantes (según él) pancarteros, decía en relación al presunto asesino del joven antifascista Carlos Palomino -16 años-:
“Es un verdadero soldado español, un héroe que merece una condecoración… No fue una lucha de bandas, sino un ataque contra un soldado español. Resistió la agresión de 30 energúmenos que intentaban lincharlo”. Ya ven, después de muerto, es que era un energúmeno.
Estas lindezas las dijo un tal José Luís Corral, jefe nacional del Movimiento Católico Español.
Que digo yo, que como mensaje católico, es flojito.
¿El pobre presunto asesino, iba vestido de soldado... a una manifestación, de un partido político que se separa del orden constitucional?
Con lo cual ya no me extraña nada, pero nada, que camisas azules –esos del hueso del dedo- gritaran en la explanada del Valle de los Caídos esta bonita soflama: “¡Que nos den mujeres para procrear fascistas españoles!”. (Esto sí, lo dijeron el mismísimo día 20 de noviembre).
Eso, traédmelas al tarro, que yo las ordeñaré. Que no se molesten ni siquiera en buscar. Y que se pongan encima, para no tener que moverse, ya que se ponen… Y por supuesto, que no les cobren.
Con un poco de suerte, les saldrán niñas legionarias y/o niños-hueso.
¡Qué bonito el fascio patrio y sus "amigüitos"!
POEMA PARA NIÑOS ADÚLTEROS
No creer todo lo que os digan,
el lobo no es tan malo como Caperucita
Gloria Fuertes
Me venía rondando hace algún tiempo, comentar algo sobre esta mujer.
Blanco de chistes, gracietas e ignorancias. Sinónimo de arañas escurridizas y capullas, de risa casi fácil, de cuento infantil y rima en asonante.
Y se olvidan de su faceta para adultos. O a lo mejor no tienen ni idea de que tiene una larga lista de títulos para adultos. De pequeños tesoros. De grandes tesoros. De uno de ellos he extraído ese poema: “Historia de Gloria (amor, humor y desamor)”.
Y se olvidan de que detrás de ese aspecto de abuela, ciertamente hombruna, con su eterno pantalón, su eterna camisa y su eterna corbata, se encontraba una persona con una sensibilidad extrema. Que rezumaba cariño, respeto y amor, incluso con sus desamores. Que desbordaba ingenio, ternura y saber hacer en eso de las letras. Sea lo que sea, eso de las letras.
Fallece, el 27 de noviembre de 1998, en Madrid. Casi diez años hace que me falta.
Que nos falta.
Lloré como un niño cuando pusieron la noticia de su muerte en la tele.
Y se marchó a