Hacía mucho tiempo que no cogía un lápiz para ponerme a dibujar, y estrictamente hablando sigo sin hacerlo. Hace poco me compré un ordenador portátil (con el que estoy muy contento) y como no tenía ratón libre que enchufarle le puse una
wacom baratilla (que anda por casa) de forma provisional.
En fin, que al final teniéndolo a mano me dio por probarlo y ajusté el Gimp para que utilizara las
herramientas que proporciona el aparitito, incluída la sensibilidad a la presión. Probándola hice un par de trazos chorras y floreció el "mono" que siento de dibujo.
Ayer cogí una foto que ha estado mucho tiempo de fondo de mi pantalla. Una en las que mis dos "fieras" aparecen juntas y comencé a dibujar. No sé porqué me dió por documentarlo todo un poco y os iré contando lo que voy haciendo.

Por ejemplo, el primer dibujo es un mero encaje del motivo. Este paso se realiza para encajar los volúmenes y cuidar las proporciones. Los trazos son muy simples y están destinados a borrarlos y por eso los puse en una capa transparente sobre el fondo blanco, que más tarde desaparecerá.
Por supuesto, estos primeros trazos son la base sobre la que se asienta el siguiente paso. Los trazos de éste son más precisos y ya aparecen en el fondo blanco.

Como se puede observar, tanto trazo queda un poco deslabazado y nada claro, aunque ya empiezan a aflorar las figuras y a tomar forma y por eso, el encaje inicial empieza a estorbar. La magia de hacerlo sobre un programa informático es que lo que sería un engorro borrar de un papel, el programa informático lo suprime con un click.

Como se puede observar ya quedan las lineas simples que luego iremos rellenando de color.
Y con esto y un bizcocho... hasta otro día.